viernes

Texto del 2/12/08


Un poco de reflexión, a veces odio ser TAN yo. Es decir, me gusta mi yo pero...hay algo...que a veces no me encaja. No termina la pieza. Para empezar mi cuerpo, uno de mis templos: odio la capacidad que tengo de rebajarlo, de regalarlo y de subestimarlo. A veces lo amo y a veces lo odio. Todos me dicen que no es "odiable" pero aún no se quiénes son para juzgarlo, si lo merecen, criticar. Hay días que quiero esconderlo, como hoy, pero otros que quiero mostarlo y que todos lo envidien. Todas. Todos no.
Después yo. ¿Por qué soy tan yo?, vuelvo a preguntarme. No puedo evitar reirme de desgracias, no puedo evitar que confesiones serias me entren por un oído y me salgan por el otro, no puedo evitar escaparme de lo seguro, abrumarme de lo que me gusta después, perder mis sentidos en momentos en que debería estar más centrada que nunca y totalmente consciente de mis actos (y viene a mi mente ESE acto).
E aquí dos problemas: el acto... y las confesiones serias que no escucho. No es mi intención pero, no lo sé. Veo a los ojos al que habla, a veces miro otras cosas de mi alrededor pero siempre volviendo al punto, no dedico más de 5 segundos a lo "demás". Hoy me hicieron una confesión y me vuelve a pasar lo mismo. Me hablan y yo, en el transcurso de la charla solitaria del hablante divago, escucho música, canto para mí misma, pienso en programas de televisión y sigo viviendo mis otras vidas. Durante lapsos también me cuestiono por qué (el que habla) estará tan concentrado en lo que dice que no se da cuenta que puede hablarme diez horas seguidas, total, yo solo escucho dos oraciones, como mucho. De las cuales solo me resuenan unos segundos mientras me cuento un chiste a mi misma sobre eso, sobre la oración en si. Ahí pienso en decir el chiste, contárselo (al que habla) para relajarle el ambiente y que piense que escucho pero digo: "no, por ahí se lo toma a mal". Hace mucho que no respondo a mis impulsos. Casi nunca lo hago ahora, debe ser por eso que hace mucho no me peleo con nadie.

Caña

Yo sé lo que pasó. Por estoy acá. Sólo un fantasma soy.

Bleh.
No sé qué decir pero quiero escribir algo.
Tengo como una gripe pero no.
Hace un día que tengo las orejas tapadas. Asumo que es porque ya no quiero escucharme a mí misma.
Algo en mi senos éstos que ya no me acuerdo el nombreeeeeee.
No sé.
Alergia.
Siento inflamación however así que me mediqué.

Estoy en una seguidilla de días, de uno por día. 
¿Hasta acostumbrarme?
Me  siento hipócrita, mentirosa. Pero como que nadie me ve.
Entonces está como bueno. Qué se yo.
Ah y si tuviera el tuyo en la mano qué¿?
Me quema la lengua y me gusta.
Me incluso pintaría los labios para hacerlo. De violeta.
¿Me mirarías a los ojos? Cuando lo hago. Sin parpadear.

Pienso en sus ojos ahora. 
...
Me levanté para olvidarme, miré por la ventana. Veo una esquina un sector de una calle que no sé cuál es y no sabía que se veía.
Ahora "Quemado" suena y una imagen de él lucha por aparecer.
(Y yo no recuerdo si los títulos de las canciones van en itálica o comillas").
(no sé por qué puse esa comilla)

No sé por qué nunca dejé de quererte. Quererlos.

"Si no existe la memoria todo lo nuestro es suicida"
No existe la memoria porque no existo para ellos
no existo
y me vuelvo suicida.

Como ahora.
Como quise siempre.
Como lo imagino. Lo imagino todos los días casi, cuando me acuerdo que todo se acabó.

Que se termine de acabar mejor.
Irme.
Lejos lejos.
Sólo Cheto.

Tendría que acostumbrarlo a la bolsa de dormir.
Aunque ya se echó ahí un par de siestas.

Mi amor.





jueves

Nunca dejar de ser masoquista

Intento vivir una vida normal. No estando el tiempo entero del tiempo decidiendo cómo matarme.
Casi todos los días tengo que convencerme de que hoy no.

Siquiera tiene sentido vivir así.



Pasar de un estado al otro. Sólo pudiendo salir llevándote a la misma conclusión.
Para volver al inicio.

Sometimiento a darse cuenta de lo fácil que parece para los demás. No, a ellos no les importa.
Siquiera les importa.

Ver a personas siendo crueles con otras porque... Dicen que no pueden serlo y hacen algo para serlo. Ya no quiero tener algo que ver con esto.

Todo se reduce a lo mismo. Siempre.

Apartar lo que incomoda.

Y yo juro que no quiero arrastrar a alguien a mi río de mierda pero estoy tan sumergida que no sé cómo uno se moviliza por la superficie.

Duermo como doce horas cada noche hasta el otro día y muchas veces no voy a clase.

Es terrible porque todas las cosas que tenía y que deseé y estaba alcanzando son imposibles.
Es terrible porque ya por perder todo no sé qué es lo que quería.

Y no entiendo cómo pasaron las cosas. Pasaron.
Carpetas y carpetas de ideas, recuerdos de pensamientos de todo lo que quería que hagamos.

Hagamos.
Es así. Es así de imposible.

Cuando le importás en absoluto. En nada,
Nunca.. Cuando les importaste nunca y te lo hacen saber.

Me dijeron que tengo que dejar de escribir cosas deprimentes pero cómo hago.
Me dijeron que me deje querer pero cómo hago.

Quiero tener un tumor.

Y esto que sigue lo escribí en el 2008:


viernes

De la última vez que despertás en casa ajena
Y darte cuenta que nunca te despertaste
En realidad
C

Cansancio.


Me estaría pasando algo que no es raro que es que me acusen de algo que no hice.
¿Por qué el aburrimiento?

Mejor ocupar el tiempo en decirme lo que hice mal, a ver si puedo arreglar algo.
Digo.

Pero cada uno quiere lo que quiere y cada uno puede lo que puede.

domingo

¿Estoy enamorada?



Hace mucho tiempo que no nos sentamos a conversar vos y yo.
Hoy me avisaron que estoy demasiado delgada y que por qué y una explicación de uno de los presentes fue "está enamorada".


martes

Por qué no dejas que se acerquen?
No sé. Para que no se vayan.
Si todos se van. Mejor que se acerque nadie.

O la que se va soy yo?

sábado

Las personas que somos muy hijas de puta con nosotras mismas encontramos la forma de echarnos la culpa de las acciones de los demás. Siempre. Es un gift. Una perk.
Desde una impresión primera se vería como una espiral de egoísmo que se acerca hasta el centro con la adjudicación de la culpa. La asunción no llega a hacerse porque no se resuelve. No hay certeza.
Pero esa es una impresión simple, figurativa. Lo complejo detrás es un diálogo interno que puede durar mucho tiempo o nunca parar o muy poco (para mi caso son momentos en sucesiones de días) de pregunta respuesta o aseveración respuesta acerca de la acción. Sucesiones de hipótesis y de prestaciones de empiria que llevan al caso de un lado a otro. A lo largo del calvario pueden aparecer datos nuevos e incluso hacerse investigaciones de campo. Las revisiones históricas son, igualmente, lo clásico. Revivir y revivir lo angustiante en busca de un dato más.
Algo que se acerque a la respuesta. A eso que hicimos que provocó que el otro haga lo que hizo.

Durante un tiempo (y me avergonzaba) esperé un acto heroico de algún compañero( en genérico) co terráneo de experiencia. Ese acto nunca llegó.
Un acto de valentía, quizás, lealtad no...
Bondad. Empatía.
Un hacer por hacer sentir bien.

Entonces paseaba los perros y lo vi.

Hice lo que muchas veces no pude evitar hacer.
Pensar el "qué haría yo", en el lugar del otro.

Y es esto.
Analizar el grado de confianza.
Luego
Elegir la posiblidad dentro de las habilitadas por ese grado.

Yo nunca di confianza a otros.
No hay lugar posible a esa invasión del límite. No hay sector por donde entrar.
(y quien lo tenía no lo vio)

Y ahí estaba el porqué de la ausencia del acto heroico.

Nadie va a salvarme si yo no lo hago.

jueves

Escribo ficción y es lo que mejor me sale así que eso voy a hacer y seguir haciendo

Escribir acá cómo me siento es una especie de terapia.
Incluso me hace mejor que la terapia con profesional, que estoy haciendo desde hace semanas y me parece completamente al pedo.
Cuando escribo acá no es como escribir en mi libreta del sentirme mal. Cuando me siento mal agarro mi libreta pero a veces me siento bien y también agarro mi libreta.
Acá escribo siempre que me siento mal, siempre que algo me hace mierda.
Acá puedo escribir más rápido y materializar mis pensamientos con más fluidez que a mano. Eso ayuda y me hace pensar menos en lo que escribo.
A la vez como todo lo que coloco acá lo publico, es más un "dejar ir" y soltar, que lo que escribo en la libreta que queda almacenado para siempre.
Cuando suelto algo acá, literalmente lo estoy soltando. Me estoy desligando, deshaciendo del pensamiento negativo que me arruina por adentro. Lo estoy dejando ir, sacando de mí.
Así, sale completamente de mí. Incluso parece que le perteneciera a otros.
Queda fuera de mi cuerpo, fuera de mi cabeza y en lugar súper abstacto como es el dominio público de internet, la nube de blogger.
Ya no me pertenece.


Hoy pensaba en todo lo bueno que estuve todo el tiempo convencida de extrañar por haber perdido.
Pero es todo una mentira en realidad, lo que lo hace peor.
Nunca hubo algo bueno. Nunca estuve en ese lugar, nunca hubo personas que me quieran alrededor. Nunca estuve bien.
Era todo una ilusión que me inventé.

Cuando me mudé adonde estoy ahora hice un álbum de fotos que se llama "vida nueva".
Es la peor mentira que me dije.
Metí ahí las fotos de la noche en que me mudé, con las personas que creí iban a ser parte de mi vida desde ese momento. Porque habían estado en lo que consideraba bueno y pensé que desde ese cambio grande que era la mudanza y que ellos se acerquen a cuidarme un rato y ver cómo no había muerto... Creí que desde ese momento las cosas iban a encauzarse hacia un lugar bueno, otro lugar bueno, distinto a lo anterior e incluso tal vez mejor.

Mentira todo. Eso nunca pasó. Lo bueno nunca llegó y ellos volvieron a irse a la vez que yo.

Nunca mejoró. Nunca salí del pozo. Sigo mentida solamente que por bastantes días lograba convencerme de que no era así. Que estaba mejorando. Pero no. Solamente estaba empeorando porque me mentía. Y ahora soy conciente de la mentira eterna en la que tengo que vivir para supuestamente estar bien.

Me miento, me convenzo de que mejoro para mejorar las cosas pero es sólo yo mintiéndome.
Me hago creer que puedo seguir en este mundo.
Y no es así. No debería estar.



Estoy leyendo una entrada vieja. Esta.
Porque me puse a pensar en esa entrada y mucho no recordaba lo que decía, excepto por el final.

"Durante todo este tiempo trabajando en Tu Eterno conocí muchas gentes hermosas. (...)Por lo que queda del cuatrimestre no voy a pisar la UNA.
Esto es real.
Y en lo que queda de la vida no voy a formar parte de Tu Eterno ni de Nuevo Encuentro.
Si ya tengo de ahí adentro lo único que me importa.
Amigues."

TODO MENTIRA.

Una mentira enorme.



Todo ese tiempo era un engaño. Creí vivir el mejor momento de mi vida y no era así.

Sí. La pulsión de muerte y ver todo de esta forma es patológico y qué?

Cómo puedo saber si estoy equivocada si alcanza con mirar el presente.

El presente es negro absoluto, nada tiene sentido. soy solamente yo haciéndome creer que puedo estar bien y viendo cómo eso nunca, nunca sucede.

Pero como sigo respirando y consumiendo azúcares tengo la energía para seguir mintiéndome. Y así voy a seguir porque tengo que ser funcional a la sociedad. Tengo que mentir porque no puedo matarme, porque eso enojaría a mi figura maternal y a mí siempre me dio miedo hacerla enojar.

Así que voy a seguir con esto. Engañandomé y esforzándome por dejar de llorar.
Porque ahora sé que todo lo bueno que siempre extraño era fantasía mía. Nunca pasó.
Y si es así es una mentira más que yo tejí pero para mí.
Y eso lo hice antes puedo volver a hacerlo.





sábado

Confe en espiral: Su maltrato



Me asustó esto: ya me di cuenta de su maltrato.
Se dice que la forma peor de lastimar a alguien es ignorarlo. Reducirlo a la no existencia.
A mí me dijeron siempre que eso era lo que me hacía y con el tiempo lo empecé a creer. Todo cuadraba y el vacío apareció. Donde estaba yo ya había absolutamente nada y así quería que fuera. Desaparecer entera.
Pero esas eran acusaciones para mí y siempre lo defendí, porque pensaba que solamente valía la visión de los involucrados.
Si a mí me decía que una cosa era por esta otra, ¿por qué no debería creerlo?
Lo acusaron, lo insultaron... Y con esto insultaban a él, al espacio y a mí, por creerme todo.
Por creer que yo estaba.
Por creer que estaban conmigo, por mí.
No sé si los otros estaban, pero hace poco me confirmó que él no estaba.
Cuando yo me fui le pedí que eso siga, fuera de todo, del espacio físico y del espacio orgánico. Que sigamos.
Que iba a requerir un esfuerzo extra si no nos veíamos las jetas, que para verse había que hacer acuerdo previo porque sino no iba a pasar.
Así fue.
Pero cuando empeoró todo y hubo más bajones de los que creí, cuando más lo necesitaba para apoyo: decidió que no.